Lavadora a presión de agua fría
Las lavadoras a presión de agua fría pueden limpiar con éxito muchos objetos y superficies mediante una combinación de impacto por pulverización y la aplicación de productos químicos de limpieza y jabones. Una amplia gama de accesorios y productos químicos de limpieza maximizarán el potencial de limpieza de una hidrolavadora de agua fría.

Sin embargo, si tiene la intención de utilizar una hidrolavadora para trabajos de limpieza más difíciles que involucren grasa y aceites, grasa o aceites, necesitará una unidad que precaliente el agua antes de presurizarla. Además, estas unidades (de agua caliente) no requieren detergentes, agentes de limpieza u otros productos químicos agresivos para funcionar de manera eficiente. Probablemente entiendas que usar una máquina de agua fría hace que sea más difícil eliminar la grasa de una superficie. La razón de esto es que el agua está a temperatura ambiente o fría.
Esto significa que, con el tiempo, la grasa se endurecerá hasta convertirse en una sustancia cerosa y rígida que es muy difícil de eliminar —incluso con pulverización a alta presión.
Los dos beneficios principales de utilizar una lavadora a presión de agua caliente
1. Mejor para eliminar grasa, mugre y aceite
Una unidad de agua caliente rocía agua caliente con gran fuerza, lo que no solo elimina la suciedad y la grasa de la superficie sino que también la suaviza, lo que facilita su limpieza. Estas unidades pueden calentar agua a una temperatura máxima de 200°F. El calor es el elemento más crítico en el lavado a presión: el agua caliente a alta presión es muy eficaz para cortar los depósitos.
2. Limpieza más rápida
Esto se debe a que las manchas de aceite y grasa se emulsionan y fluyen con mayor facilidad cuando se calientan, lo que hace que su eliminación sea más rápida y sencilla.